Juego limpio
03 Marzo 2008 por manuelchaves
El cara a cara que mantuve anoche en la televisión pública andaluza con el candidato del principal partido de la oposición fue mucho más que un alto en el camino de la campaña electoral. Miles de andaluces y andaluzas tuvieron ocasión de comprobar cuáles son las prioridades de gobierno que nos diferencian y qué forma de hacer política tenemos unos y otros. Salí satisfecho porque aproveché la ocasión para explicar el proyecto que los socialistas tenemos para Andalucía y porque la ciudadanía conoció buena parte de las propuestas que llevamos en nuestro programa.
El debate no decepcionó. Estuvo a la altura. Fue tenso, duro y vibrante. Puso de manifesto la endeblez de los argumentos motrices del PP en boca de su candidato. El manido recurso dialéctico del régimen y de la falta de libertad de expresión se deshilacha con una crudeza impepinable sólo con mirar la atestada sala de prensa con decenas de periodistas que cubrían el debate y que ejercen su labor libremente, sin que nadie intervenga en absoluto sobre el sentido de sus informaciones.
Qué razón llevaba Andreotti cuando afirmaba que “el poder desgasta a quien no lo tiene”. Es lo que le pasa a Javier Arenas, que ha perdido dos veces y, al ir tan atrás en las encuestas, salió desorbitado al querer aprovechar sin cuartel la oportunidad. Se pasó de frenada, apostó por argumentos que desbarran en la esfera de lo personal y, lógicamente, se equivocó.
Desde el minuto uno del debate me centré en explicar las propuestas del PSOE para seguir transformando y modernizando nuestra tierra y tuve que esforzarme, además, en anular la invitación al juego sucio y al golpe bajo que trató de esgrimir mi rival.
El de anoche fue un debate andaluz. Las elecciones autonómicas tienen su espacio. Eso no puede negarlo nadie. El dato de audiencia es aplastante al respecto: fue seguido por 781.000 andaluces y andaluzas, con un 21,5% de cuota de pantalla y una audiencia acumulada durante su emisión de 1.794.000 telespectadores.
Debatir en televisión y en prime time supone una excelente oportunidad para que la ciudadanía conozca las propuestas de cada uno. Ahora sólo queda esperar a la decisión soberana de los andaluces y andaluzas en las urnas y saber quién recibe la confianza para gobernar y quién debe permanecer cuatro años en los escaños de la oposición. Así de sencillo.
Escribe un comentario
Tienes que iniciar sesión para escribir un comentario.



